Las enfermeras advierten: Si trabajas en el exterior bebe al menos dos litros de agua durante la jornada laboral
El Colegio de Enfermería de Zaragoza ofrece varios consejos para soportar el calor del verano en el trabajo
El verano es tiempo de vacaciones, de piscina, playa y desconexión pero, ¿qué ocurre con aquellos que no pueden disfrutar de este tiempo de descanso y trabajan en el exterior pese a las altas temperaturas?
La presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza, Teresa Tolosana, ofrece algunos consejos para lidiar con el calor durante la jornada laboral: “Una de las cosas más importantes es que, siempre que se pueda, hay que buscar la sombra”, también advierte, “hay que mantenerse hidratados. Si hace mucho calor lo mejor es llevar una botella de agua con nosotros y asegurarnos de que bebemos como mínimo dos litros de agua mientras trabajamos”.
Utilizar ropa fresca pero adecuada para evitar quemaduras también es otro de los puntos importantes a la hora de esquivar los temidos golpes de calor. Lo mejor es elegir tejidos naturales que protejan la piel, pero que también permitan que transpire. Según la presidenta: “en el caso de los trabajos exteriores la ropa muchas veces cumple la función principal de evitar accidentes. En este caso ojalá sea posible que además sea transpirable para adecuarse a las condiciones del verano”.
“Los sombreros son fundamentales, porque cuando estamos trabajando normalmente la cabeza está inclinada hacia abajo y la nuca es una de las partes sensibles que pueden hacer que tengamos un golpe de calor. Si se lleva casco se puede añadir un pañuelo para proteger la nuca”, recuerda Teresa Tolosana.
Signos de alarma
Un golpe de calor o insolación es la situación que se genera cuando la temperatura corporal es superior a los 40ºC. Los síntomas de alarma a los que se debe prestar especial atención son:
- Dolor de cabeza, náuseas, mareos, vómitos, cansancio, sudoración, piel fría, pálida y húmeda.
- Pulso rápido y débil y fiebre menor a 40ºC.
Ante estos episodios se debe contactar inmediatamente con profesionales sanitarios de emergencias (112). Mientras llega la ayuda debemos llevar a la persona afectada a un lugar fresco y bajar la temperatura con paños fríos o con baños de agua fría.
En definitiva, desde el Colegio de Enfermería de Zaragoza se recuerda que para mantenerse saludable en el trabajo durante los meses de más calor se deben: “Tomar periodos de descanso donde podamos estar a la sombra, hidratándonos y haciendo que la temperatura del cuerpo baje para que no sea perjudicial para la salud”.



