La incertidumbre sobre el comportamiento del COVID-19 y otras infecciones en la nueva normalidad convierten la vacunación de la gripe en una prioridad

El año pasado, con apenas un 53% de población mayor de 64 años vacunada frente a la gripe, se evitaron el 26% de las hospitalizaciones, el 40% de los ingresos en UCI y el 37% de las muertes atribuibles a esta enfermedad. El objetivo ahora es seguir aumentando la cobertura vacunal, fijada en un 75% para este grupo de edad.

Coincidiendo con la llegada del otoño y el inicio de la campaña de vacunación frente a la gripe, el Instituto Superior de Formación Sanitaria del Consejo General de Enfermería (ISFOS) ha organizado, en colaboración con Pfizer, un seminario web para analizar cuál es en estos momentos la situación de las campañas de vacunación frente a aquellos virus y bacterias, como el de la gripe y el neumococo, que pueden comprometer nuestra capacidad respiratoria y se asocian a una elevada morbilidad que en algunos casos pone en riesgo la vida de los pacientes.

Asimismo, inmersos en el primer trimestre de un curso escolar en el que se han relajado varias de las restricciones que el año pasado limitaron el contacto entre alumnos y por ende la circulación de microorganismos en los centros educativos, se ha tratado también otro de los temas que suele inquietar bastante a los padres -sobre todo cuando surge algún caso-, el de la enfermedad meningocócica invasiva.

El encuentro, titulado “A quién y cómo vacunar este otoño-invierno” y al que se han inscrito más de 1.200 profesionales, ha sido inaugurado por Pilar Fernández, directora de ISFOS y vicepresidenta del Consejo General de Enfermería, que ha hecho hincapié en su “compromiso con la formación de las enfermeras en aquellos ámbitos que sean de mayor actualidad e interés en cada momento y hoy, no cabe duda, el de las vacunas es uno de ellos. En el caso de la gripe, cabe recordar que el año pasado fue totalmente atípico ya que las medidas preventivas adoptadas por la población frente al coronavirus y el éxito de la campaña de vacunación hicieron que su presencia fuera casi anecdótica. Sin embargo, un año más tarde, el escenario ha cambiado: la incidencia acumulada por coronavirus a 14 días es inferior a los 50 casos por 100.000 habitantes y eso ha supuesto una relajación de esas medidas que, al mismo tiempo, nos protegían también frente a otros patógenos. Por ello, cabe esperar que aquellos virus como el de la gripe, que redujeron su circulación entre nosotros, resurjan de nuevo y es preciso que nos adelantemos”.

Vacunación en la “nueva normalidad”

Para hablar de la vacunación frente a gripe y neumococo en el momento actual, el encuentro ha contado con la participación de tres expertos en la materia: Soledad Ochandorena Juanena, directora asistencial enfermera de la Dirección Asistencial Noroeste de la Comunidad de Madrid; Eva María Almán Ruiz, enfermera coordinadora del Grupo de Vacunas de ASANEC (Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria), y Fernando López Bertrán de Lis, enfermero pediátrico del Centro de Salud de Atención Primaria Barrio del Pilar de Madrid.

Como ha explicado Eva María Almán Ruiz, “el confinamiento y el aislamiento social durante la pandemia han llevado a una disminución en la circulación de virus y bacterias. Con la vuelta a la normalidad entramos en una etapa de incertidumbre sobre cómo se van a comportar el SARS-Cov-2 y el virus de la gripe en convivencia con infecciones respiratorias como la neumonía, que aumentan la morbilidad y la mortalidad en la población”. Por ello, ha hecho un llamamiento a la vacunación tanto frente a la gripe como frente al neumococo, especialmente en colectivos vulnerables, en los que ha explicado “hay que aumentar la captación”.

Campaña gripe

Por su parte, Soledad Ochandorena ha hecho hincapié en la importancia de vacunarse frente a la gripe y para ello se ha referido al impacto de la vacunación en la campaña 2019/2020 que, según ha explicado, “evitó el 26% de las hospitalizaciones, el 40% de los ingresos en UCI y el 37% de las muertes atribuibles a la gripe en población mayor de 64 años”.

La del año pasado fue una campaña marcada por un incremento generalizado de la cobertura vacunal en todos los grupos, especialmente en el de los más jóvenes y las mujeres embarazadas que antes de la pandemia no percibían la gripe como un riesgo. En el caso de la población mayor, mucho más concienciada, las tasas se mantuvieron en general estables. 

A pesar de ese incremento, Ochandorena ha subrayado que “todavía estamos lejos de los objetivos que se nos marcan desde el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud”. Así, en mayores de 64 años el porcentaje de población vacunada el año pasado no llegó al 54% cuando el objetivo establecido es del 75%. Este año, además, Ochandorena ha adelantado que en la Comunidad de Madrid ya se está trabajando para hacer coincidir la vacunación de la gripe con la tercera dosis frente al coronavirus en población mayor. “Hacer coincidir ambas vacunas es una oportunidad para mejorar la cobertura frente a la gripe”, afirma.

Niños frente a la gripe

En cuanto a la vacunación de los niños frente a la gripe, Fernando López Bertrán de Lis ha subrayado la importancia de vacunar especialmente a aquellos que padecen enfermedades crónicas como la diabetes, de tipo respiratorio o cardiovascular aunque en su opinión “debería vacunarse a toda la población, también a los niños. El problema es que no hay vacunas suficientes, por eso, debemos priorizar a aquellos que son más vulnerables y después, con las que sobren, vacunar al resto”.

Profesionales sanitarios

Para Ochandorena uno de los retos más importantes ahora mismo es el de la vacunación de los profesionales sanitarios que a pesar de haberse vacunado frente al COVID-19 en más de un 90% y de haber mejorado la cobertura frente a la gripe, que el año pasado alcanzó un 62%, todavía está lejos del objetivo marcado del 75%, especialmente en algunas comunidades autónomas como Cataluña, Murcia o Baleares donde no llegó al 50% o la ciudad autónoma de Melilla donde apenas superó el 30%.

 “En el caso de Madrid -explica Ochandorena- el año pasado alcanzamos un 56% de profesionales sanitarios vacunados, lo que supone un incremento importante, pues veníamos de un 37% en el año anterior. Sin embargo, continuamos lejos de ese 75%. Por eso, debemos seguir insistiendo en este sentido. De alguna forma, los profesionales sanitarios estábamos acostumbrados a convivir con la gripe y habíamos perdido el miedo al virus, pero no debemos olvidar que la gripe mata cada año a miles de personas, somos también vulnerables y debemos vacunarnos para protegernos a nosotros mismos y a nuestros pacientes”.

Neumococo

Al igual que la de la gripe, Fernando López Bertrán de Lis ha explicado que la vacunación antineumocócica también ha mejorado notablemente en los últimos años. “La vacunación frente al COVID-19 ha supuesto un interés renovado por la vacunación en adultos que ha contribuido a mejorar las coberturas vacunales en esta población. En el caso de la antineumocócica, hay que tener en cuenta que existen diferencias de financiación entre comunidades autónomas que nos hacen estar alerta para seguir haciendo recomendaciones proactivas de cara a una vacunación completa”.

Meningococo

En cuanto a la vacunación del neumococo, un tema que suele preocupar mucho a los padres, se ha abogado por extender la vacunación más allá de lo que contemplan los calendarios en algunas comunidades autónomas. Como ha explicado Virginia González Ojeda, pediatra del Centro Salud La Marazuela de Madrid, “dentro de la ‘nueva normalidad’ en colegios, no debemos olvidarnos de la enfermedad meningocócica invasiva. Aunque no es muy frecuente, sus consecuencias pueden ser dramáticas y afecta sobre todo a los lactantes, niños en edad escolar y adolescentes. Además, los adolescentes suelen ser el vehículo de transmisión a otros colectivos más vulnerables como los bebés o la población mayor”. Por ello, y ante el incremento de los serogrupos W e Y en España y Europa en general, se aboga por la inmunización con la vacuna tetravalente ACWY. “La Asociación Española de Pediatría recomienda ya esta vacuna a los 12 meses de edad, en sustitución de la vacuna frente a la meningitis C, y otra dosis de recuerdo a los 12 años”.